Recordemos que no hay mayor preferencia en la vida de un niño/a, de un adolescente o joven, que su relación con los tutores, padre y madre son su referente, su persona querida y su modelo a imitar. Por eso debemos cuidar nuestras actuaciones, nuestra relación con ellos, siempre atentos a lo que sienten y las emociones que les despertamos.
La valoración de sus actos, de sus actitudes, de su buen hacer y buen decir van a se clave para su vida.
Dejar entre 20 minutos y 40 para compartir noticias, informes, etc. es suficiente. El resto del tiempo es para ayudarles a ser personas. Y cuando pase el tiempo estarás orgulloso del hijo que has generado y guiado en cada momento.